El técnico rojinegro cree que “siempre hay que tener curiosidad por aprender”

Samu Gómez llegó a la Fundación CB Granada en 2006. Logró un Campeonato de Andalucía como entrenador ayudante de Pablo Pin y con jugadores como Javi Hernández o Luis López en la plantilla, pero también ha conseguido disputar varios Campeonatos de España como entrenador principal. Esta temporada dirigía al cadete masculino Inlingua, que estaba invicto en su competición e iba tercero en la liga júnior.

¿Qué ha hecho durante el confinamiento?

“Hemos pasado por distintos periodos. Al principio en casa pasamos por una reorganización con los niños. En la Universidad he estado más liberado de clases y no fue tan caótico para mí. Hasta mayo intentamos tener mucho contacto con el equipo porque no estaba claro el tiempo que iba a durar. Con los cadetes hemos intentado hacer distintas cosas y nos veíamos cada dos o tres días. Y ahora planificando la próxima temporada y aprovechando para recuperar algún pequeño hábito”.

¿Qué tipo de actividades ha podido hacer con el equipo?

“Buscábamos algún tema de juego que nos interesase que ellos viesen. Muy variado. Nosotros lanzábamos la idea de que viesen el partido, pero con algunas preguntas muy genéricas. Hemos intentado que aprendan viendo baloncesto, ya sean hábitos, formas de juego o toma de decisiones. Tuvimos casi 10 sesiones de ese tipo y fue muy entretenido. También celebramos el cumpleaños de Ángel Corpas o hicimos un escape room”.

¿Cómo fue la adaptación en la Universidad?

“Creo que se han resuelto todas las situaciones bastante bien teniendo en cuanto la premura con la que se produjo. Como tema de aprendizaje lo hemos podido aprovechar mucho. Yo he dado algunas clases de máster y han ido bien, aunque me parece bastante frío. Se ha perdido mucho contacto personal con los alumnos”.

¿Cómo ha ido la temporada del cadete Inlingua Fundación CB Granada?

“Estábamos muy contentos con el grupo. Es una generación que a nivel de resultados es muy buena, pero había perdido a Antonio Moreno y Ricardo Martín, que eran muy importantes. Yo llevo dos años con ellos y son jugadores que trabajan una barbaridad. Les gusta y se lanzan a por cualquier reto que les planteas. Salvo una serie de lesiones que coincidieron en diciembre y nos hicieron bajar el nivel de juego, el resto ha ido bastante bien. En marzo estábamos en nuestro mejor momento.

En la liga júnior hemos quedado terceros y hemos conseguido ganarle a todos los equipos de la competición, menos a nuestro júnior A. Me quedo con el día a día del grupo”.

¿Cuál ha sido la mejora con respecto a la temporada pasada?

“Ha habido una mejora técnica y a nivel defensivo. Nos hemos sobrepuesto a dificultades físicas, ya que la estatura del equipo ha bajado. Competimos mejor y más tiempo. Además, ha terminado la temporada y tenemos mucho margen todavía. Hay muchos detalles que se pueden trabajar tanto de forma individual como colectiva”.

¿Cómo les afecta a ellos la inactividad?

“Me ha afectado a mí, imagínate a ellos. Ellos lo han pasado mal porque les ha faltado el deporte y no han podido estar con los compañeros. Ahora están todos deseando volver a entrenar y a disfrutar de ese trabajo diario”.

Actividad del club para volver a los entrenamientos en las categorías inferiores

“Me parece genial. En el momento en el que ha surgido la actividad me ha parecido una decisión muy acertada. Nosotros no habíamos hecho nunca algo así, pero nos va a servir también para probar algo diferente. Mis jugadores se han apuntado todos porque lo necesitan. La respuesta por parte del club ha sido muy alta y rápida”.

¿De dónde viene la pasión por el baloncesto?

“De casa. Mi padre es entrenador de baloncesto y yo me he criado viéndole en todas las categorías. La idea de entrenar viene por él y por mi madre. De hecho, ellos se conocen por el baloncesto. Lo hemos vivido desde pequeños. Aunque uno se lo toma con calma y piensa que será algo esporádico, yo llevo ya 20 años entrenando”.

¿Cuál ha sido su trayectoria dentro del club?

“Yo llegué en 2006. Empecé con el cadete de primer año y luego fui ayudante de Pablo Pin con un equipo que fue campeón de Andalucía con Pablo Fernández, Javi Hernández o Luis López en la plantilla. Lo tuve que dejar durante dos años por trabajo, pero volví justo cuando comenzó la nueva etapa. Siempre me he movido entre cadete y júnior”.

¿Cómo se sigue formando un entrenador después de obtener todas las titulaciones?

“Nos seguimos formando porque creo que hay que tener curiosidad. Necesitamos ver lo que se hace en muchísimos sitios para aprender. Hay muchísimas posibilidades, ya que a día de hoy tenemos acceso a muchísimos vídeos, herramientas o charlas. De todas puedes coger cosas. El contexto en el que nos encontramos ahora nos lleva a actualizarnos constantemente”.

¿Qué conclusiones ha podido sacar de las durante el confinamiento?

“Cada vez tengo más claro los buenos entrenadores que hay en Granada. Creo que la calidad, curiosidad o ganas de compartir que tenemos aquí son fundamentales. Queremos seguir aprendiendo y somos generosos para mostrárselo a los demás. Compartir nos ayuda a formarnos”.

¿Qué siente cuando un jugador de baloncesto base llega a una liga a nivel nacional?

“Un poco de alivio. Significa que el trabajo de todo el mundo al final ha estado bien hecho y ha obtenido esa recompensa. Nosotros cogemos jugadores de Granada que confían en nosotros para su formación, ya que no traemos jugadores de fuera. Han salido jugadores del club que han jugado en liga EBA o LEB Plata, como Germán Martínez, Alberto Pérez, Marcos Vigo o Rui Pereira. Yo les digo mucho que su carrera empieza cuando alcanzan los 18 años. Tenemos jugadores muy implicados que se esfuerzan muchísimo y queda demostrado al verlos como entrenadores años más tarde”.

¿Cómo ve la evolución de Germán Martínez?

“Creo que va con una evolución muy buena. Con 18 años tenía un nivel de juego muy bueno, pero le faltaban cosas que se van adquiriendo: paciencia, madurez…Creo que es un ejemplo perfecto del tipo de jugador que intentamos hacer en el club: jugadores responsables, muy buenos compañeros y con una ética de trabajo muy grande. A mí me resulta muy divertido verle jugar”.

¿Cómo calificaría su forma de entrenar?

“La primera cosa que intentamos es conseguir un equipo. Queremos mucha participación de todos los jugadores, pero no significa que todos jueguen lo mismo. El trabajo va enfocado a conseguir un equipo con jugadores totalmente implicados. Eso significa jugar a un ritmo muy alto con muchas posesiones. Eso obliga a todos a estar implicados. No buscamos un rol de especialista y eso es lo que mejor nos funciona en todos los sentidos.

Yo soy paciente, pero a la vez impaciente. Hay cosas que sabemos que no vamos a conseguir para la próxima semana, pero lo pedimos para esa fecha. Mucho esfuerzo colectivo e individual, pero al servicio del equipo”.

¿Cuál es su mejor recuerdo en el club?

“Si hablamos de éxito individual me quedaría con un equipo cadete que consiguió ir a un Campeonato de España. También al ganar el Campeonato de Andalucía o al ver a Alberto Pérez y Germán Martínez jugando en el Palacio de Deportes. También me quedo con los jugadores que me siguen saludando y hablando tras varios años sin vernos. Yo sigo entrenando porque me lo paso pipa”.

Libro: “El infinito en un junco”.

Película: “Parásitos o Érase una vez en Hollywood”.

Serie: “The Wire”.

Juego de mesa: “Catán”.

Comida favorita: “Gazpacho”.

Sitio favorito de Granada: “El Realejo”.

Jugador favorito de baloncesto: “Michael Jordan”.