Pablo Pin compareció ayer ante los medios de comunicación para repasar la actualidad de un Coviran Granada que cumplirá su tercera jornada consecutiva sin jugar: “El equipo está bastante bien. Thomas no ha hecho todavía ningún entrenamiento con el equipo, pero ya sí está tocando balón y tirando a canasta. Las sensaciones son mejores, aunque todavía con dolor. El resto están bien. La parte buena de no jugar ahora es que vamos a poder recuperar a todos, pero hemos tenido mala suerte con Christian Díaz. Después de la lesión ahora tendrá que estar 10 días en casa, aunque se encuentra bien y trabajando desde allí”.

El entrenador reconoció que “vamos a seguir entrenando a un ritmo normal. El sábado vamos a jugar un partido entre nosotros porque ahora es muy complicado encontrar equipos. Lo hemos intentado con Marbella, pero fue imposible”. “Estas semanas nos van a servir para mejorar y crecer como equipo”, añadió. El Coviran Granada lleva sin jugar un partido desde el pasado 22 de diciembre, cuando venció al Levitec Huesca a domicilio, por lo que el granadino admitió que “los jugadores están fritos por volver a jugar. Tenemos que estar preparados para todo este tipo de parones, ya que pueden pasar y ahora vendrá una época en la que no vamos a parar de jugar porque tendremos partidos entre semana”.

Pablo Pin no mostró preocupación por esa posible carga de partidos a la que puede enfrentarse su equipo “nosotros intentamos simular semanas con más de un partido. Nuestra preocupación es estar sanos”. El rojinegro declaró que “vamos a perder ritmo competitivo, pero igual que todos los equipos. Se nota el ritmo de juego y la adrenalina de la competición, ya que es complicado mantener esa mentalidad cuando el fin de semana no juegas. Ha venido así y puede volver a pasar, pero hay que adaptarse”.